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domingo, 25 de septiembre de 2022

Butifarra blanca casera

La butifarra blanca es un embutido tradicional del Ampurdán catalán y Baleares, principalmente. Se parece a una morcilla gruesa, con trozos de carne de cerdo o sangre, ingredientes básicos. 
La receta de butifarra blanca casera es una variedad muy apreciada no solo en Cataluña sino en otras regiones de España.
A la butifarra blanca se la conoce también por otros nombres, como morcilla de la tripa cular o coleta, y en verdad es uno de los embutidos procedentes del cerdo más populares que hay.
Con la receta de la butifarra blanca casera se puede producir piezas individuales de 4 o 5 cm de grosor y 20 o 30 cm de largo, el color es marrón grisáceo, y como es más claro que el de las butifarras de sangre se dice que son butifarras blancas. Dependiendo de cómo se corte la carne, más o menos, la textura será fina o granulosa.

Cuando prepares la receta de butifarra blanca casera, si compras la tripa ya salada, tendrás que dejarla en remojo desde la noche anterior. Debes reservarla húmeda, para que no se rompa al llenarla.
Conviene comenzar el día antes limpiando bien la carne y pasando por agua hirviendo la picadora y la embutidora, y el día en cuestión empezar desde temprano.

Ingredientes

  • 500 gramos de magro de cerdo
  • 250 gramos de papada de cerdo
  • 250 gramos de panceta
  • 3 huevos
  • 3 ajos
  • 1 cucharada de sal
  • 10 gramos de pimienta negra
  • 10 gramos de pimienta blanca
  • 1 cucharada de perejil seco
  • Tripa de unos 3 cm de grosor
  • Cuerda

Preparación

  1. Media hora antes de empezar, meter al congelador las carnes.
  2. Cuando esté bien frías, pasarlas por la picadora dos veces, para que quede muy finamente cortada.
  3. Cortar y majar los ajos hasta obtener una pasta.
  4. Colocar la carne en un cuenco grande, añadir los huevos, las pimientas, la pasta de ajo y la sal y amasar durante 5 minutos.
  5. Añadir el perejil y seguir amasando otros 5 minutos. El resultado debe ser homogéneo.
  6. Embutir la masa en la tripa de cerdo bien limpia y húmeda, con la embutidora. Si no se tiene embutidora, se hará a mano con ayuda de un embudo.
  7. Al rellenar 20 o 30 centímetros, atar los extremos con la cuerda. Hay que rellenar con bastante contenido para que la butifarra quede bien apretada.
  8. Sacar el aire con una aguja muy fina.
  9. En una cacerola poner abundante agua al fuego, cuando rompa el hervor meter las butifarras y cocer a fuego lento dos horas.
  10. Dejar enfriar a temperatura ambiente antes de meter a la nevera.

https://okdiario.com/recetas/butifarra-blanca-casera-3335766

lunes, 14 de octubre de 2019

Butifarra Colombiana

Ingredientes

  • 1 ½ libra de carne
  • ½ libra de tocino picado
  • Tripa delgada de cerdo
  • Pimienta al gusto
  • Sal al gusto
  • 1 pizca de canela
  • suficiente jugo de limón

Preparación

  1. Dividir el tocino en dos partes. Una parte cortarla en pedacitos muy pequeños y la otra, molerla con la carne. Agregar los condimentos, amasar muy bien y hacer bolitas.
  2. Aparte, lavar la tripa con suficiente jugo de limón para quitarle cualquier exceso de grasa o de sucio. Embutir las bolitas y amarrar dejando la distancia que se quiera entre una y otra.
  3. Cocinar en suficiente agua hirviendo con sal por 15 minutos aproximadamente. Retirar y apoyar con la ayuda de un alfiler para sacarles el agua. Colgar y dejar secar

Butifarra

Tapa de butifarras negra y blanca.
La butifarra (del catalán botifarra) es un embutido fresco compuesto de carne picada de cerdo condimentada con sal, pimienta y, a veces, otras especias. En España se pueden encontrar distintas variedades según la región: Cataluña, Aragón, las Islas Baleares, Comunidad Valenciana, Región de Murcia y Andalucía.

En América, en la Costa Caribe colombiana también se consume un tipo de butifarra, oriunda de la población de Soledad, muy difundida en la gastronomía regional, la cual se prepara con adobos de esa zona del país sudamericano. En El Salvador (Cojutepeque), México (Tabasco, Toluca y Chiapas), Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay también se pueden encontrar variedades locales de butifarras.
Salchichas de Toulouse, Francia, muy similares
a las butifarras frescas que se hacen en Cataluña.
Existen principalmente dos tipos de butifarras, las frescas, que hay que cocinar antes de comerlas y se sirven enteras, y las cocidas, que se comen cortadas en rebanadas.
La butifarra fresca, cruda, roja o roget es roja antes de estar cocida y rosada después. A diferencia de otras salchichas y preparados cárnicos, no contiene grasa sino carne magra de la punta del lomo y a veces de otros recortes de carne magra de cerdo. Como mucho, se le añade un poco de tocino picado como condimento, pero éste nunca alcanza grandes proporciones (por ejemplo, la mitad) como ocurre en otras salchichas de otros países. A veces la carne picada se puede cocinar ligeramente en el horno o se puede condimentar con, por ejemplo, setas (hongos) picadas, antes de ser embutida.
La butifarra dulce o de Gerona es una butifarra fresca que contiene miel en su interior y es agridulce.
Las salchichas de Toulouse, un embutido del sur de Francia, son parecidas a las butifarras frescas catalanas.
Butifarra blanca de Cataluña.
Hay una enorme variedad de butifarras cocidas, las más conocidas son:
  • la blanca: hecha de carne magra,
  • la de huevo: que contiene carne magra y huevo, típica de la época de Carnaval, en Cataluña y
  • la negra: en la que se combinan las carnes magras con sangre de cerdo.
Otras variedades son:
  • con trufa,
  • con hígado,
  • con lengua,
  • la girella (con arroz, pan, ajo y perejil),
  • la butifarra del perol,
  • las que contienen cebolla y piñones.
Butifarra negra de Cataluña, que se come cruda
Las butifarras cocidas son un tipo de embutido que no es necesario cocinar ni calentar. Se suelen comer cortadas en rodajas. Es posible también incluirlas en guisos y platos de consistencia. Las butifarras blanca y negra son muy frecuentes, por ejemplo, en la típica escudella i carn d'olla catalana, en las habas ofegades o a la catalana, etc. Las butifarras blanca, negra y de huevo, cortadas a rodajas de medio a un centímetro de grosor, también se utilizan para hacer tortillas de butifarra. Es un error confundir la butifarra, aunque contenga sangre, con la morcilla.

Butifarra de huevo de Cataluña.
Botifarres d'arrós (Torreblanca)
Butifarras soledeñas, uno de los símbolos
gastronómicos de la Costa Caribe colombiana.
La butifarra colombiana se caracteriza por su forma cuasirredonda y su tamaño pequeño, además de que se come con limón (opcional) y se acompaña con bollo de yuca. Son originarias de la Región Caribe colombiana, más exactamente de Soledad, Atlántico y debido a ello se les llaman butifarras soledeñas.

En Soledad, con motivo de las festividades patronales de San Antonio de Padua, el 13 de junio, se celebra el Festival de la Butifarra, el cual se desarrolla durante tres días y además se llevan a cabo fiestas folclóricas, tarimas con orquestas musicales, bailes, juegos de azar, entre otros.


Receta básica de butifarra fresca

  1. Generalmente para prepararlas se debe 
  2. picar finamente un kilo de carne magra de lomo de cerdo y luego 
  3. se condimentan con pimienta (en una proporción de 5 gramos por cada kilogramo de carne) y sal (10 gramos por cada kilogramo de carne). 
  4. Esta mezcla es amasada manualmente y luego se embute en intestinos gruesos o tripas de cerdo. 
  5. Luego, es marcado el intestino a cada palmo aproximadamente con hilo grueso de algodón y se separa en diferentes butifarras, sin cortar, enrollando cada una con la tripa. 
  6. Luego se hacen reposar sobre papel absorbente y se refrigeran. 
  • Se suelen añadir otros condimentos, como perejil y ajo picados, o setas picadas (rovellones o setas de calabaza), tocino magro (no más de 100 gramos para la mezcla) o miel, entre otros.

Butifarra fresca cocinada.
Las butifarras frescas se pinchan con un tenedor pero no se cortan nunca a lo largo y luego se cuecen a la brasa, a la plancha o en una sartén con poco aceite. En Cataluña se suelen acompañar de alubias salteadas, es la famosa butifarra amb seques.

La butifarra se utiliza también en otros platos tradicionales como la escudella, en cocas o las habas a la catalana, para condimentar pastas y para rellenar hortalizas (tomates, berenjenas, calabacines, etc.), calamares, etc.

En el litoral mediterráneo existen muchas recetas de platos que tienen como ingrediente base la butifarra.

domingo, 13 de octubre de 2019

Embutidos

Imagen Ilustrativa
 Lo de Graciela - Cocina de Campo
Diferencia entre chorizo y longaniza
  • Si piensas que chorizo y longaniza son sinónimos, estás en un error. Los dos son embutidos de origen español, de carne de cerdo condimentada con especias, pero, su presentación es diferente.
  • Ambos se empaquetan en un intestino limpio de cerdo o envoltura sintética, sin embargo, el chorizo está atado en porciones de unos 20 centímetros, mientras la longaniza es una tira larga y continua.
  • Además, parar preparar chorizo se utiliza carne molida y en el caso de la longaniza, en trozos o mortajada.
Chorizos secos y Salames
  • Los dos contienen tanto carne de vaca como de cerdo. Y ambos se condimentan de la misma manera.
  • Pero el salame, a diferencia del chorizo seco, lleva tocino cortado a cuchillo y pimienta negra en grano.
  • La forma que se les da también es distinta: el salame es tipo "bastón" y el chorizo se forma como una rosca (como en la foto).
  • Ambos chacinados tienen una apariencia blanca: es una cubierta natural de hongos que ayuda a la maduración, a la formación del sabor y al aroma del embutido.
Fuet, longaniza, secallona, somalla, petador, tastet ¿en qué se diferencian?
  • Todos estos nombres (y un largo etcétera más) definen la misma preparación pero se distinguen por el calibre, la zona en la que se producen o por cuestiones descriptivas. En realidad, todos son embutidos secos o curados, parientes de la butifarra y la longaniza crudas.
  • La preparación básica utiliza carne de cerdo seleccionada de las partes más magras del jamón y una cantidad de tocino muy pequeña para darle textura y sabor. Esta carne se condimenta con sal y pimienta negra y listos. Cuando se trata de embutidos artesanales, tanto el fuet como la longaniza y sus variantes son prácticamente magros. Si a simple vista observas grasa, te están intentando colar industrial por artesanal. Los fuets o longanizas industriales tienen un mayor contenido graso (hasta un 48%) y además, suelen incluir ingredientes como: vinos, lactosas, azúcares, féculas, aditivos, colorantes, antioxidantes y conservantes artificiales. Esto los convierte, con suerte, en primos hermanos de sus homónimos artesanales. Además, las carnes de estos preparados industriales se embuten habitualmente en celulosas o plásticos en lugar de la propia tripa de cerdo. Los embutidos artesanales suelen utilizar tripa porcina y,  a menudo, se trata de tripa cular que se considera de mayor calidad. En el caso de los salchichones, la tripa suele ser de ovino o vacuno. Esto responde también a la eterna pregunta de si el fuet se pela o no.
  • Si compras un fuet o una longaniza industrial, fíjate bien que en la etiqueta se indique calidad extra para garantizarte un producto de mayor calidad.
  • Fijémonos ahora en el calibre de estos embutidos. El más grueso es la longaniza. Suele tener un diámetro de entre 4 y 9 cm como máximo y una longitud de entre 50 y 90 cm.
  • A continuación encontramos el fuet y la secallona, más estrecha (3 – 4 cm de diámetro) y de entre 30 y 50 cm de longitud.
  • Más pequeños son ya los didalets o las cigales de gos que también suelen ser más cortas. Su grosor es aproximadamente el de un dedo meñique y se realizan a partir de salchichas en lugar de butifarras.
  • La secallona y la somalla son alargadas y suelen ser más delgadas en el centro que el fuet. La tripa que las recubre es muy seca y carece de la flora exterior característica de la longaniza o el fuet. El término somalla hace referencia a su aspecto mustio ya que somall significa ‘cosa seca y medio deshidratada’ en catalán.
  • En muchos lugares, hoy se denomina tastet al fuet, pero antes se llamaba de este modo al primer fuet que se realizaba para comprobar si la concentración de especias era la adecuada.
  • Por último, el microclima de cada zona y el tiempo de curación son otro de los rasgos característicos que marcan la diferencia entre estos productos. Cuanto mayor sea el calibre de la tripa empleada, más largo será el tiempo de curación requerido para que el embutido alcance su estado óptimo.